Modelo EFQM. Herramienta para gestionar

 

Cuando tomamos el primer contacto con el Modelo EFQM, analizando la posibilidad de ser nuestro mapa y nuestra brújula en el camino hacia la excelencia, puede ser frustrante por lo abrumador que resulta:

9 criterios, cada uno con unos cuantos subcriterios, que a su vez nos indican diferentes aspectos a tener en cuenta…que si los enfoques…que si los ámbitos…..

La postura más cómoda es decir que esto no es para nosotros, que esto es para grandes organizaciones pero no para una como la nuestra…son las principales argumentaciones oidas para no cambiar.
 

Pero la situación de mi organización sigue igual y si no hacemos algo…seguiremos estando en el mismo sitio… además… si no vamos tan mal… pero seguro?

¿Sabemos realmente como estamos?

Quizás las preguntas que tendríamos que hacernos son:

¿Por cuanto tiempo me va a ir bien?

Me va bien, ¿pero podría irme mejor?

¿Que oportunidades estoy desaprovechando?

¿Hay algún sistema que me ayude a perdurar en el tiempo con garantías?

Si por el contrario si lo que estamos  cuestionando es que mi organización no va tan bien como quisiera o que incluso podría catalogarlo de que va mal, no hará falta mucho para convencerme con que algo tengo que hacer para salir de ese camino.

Algunas preguntas que podemos hacernos para constatarlo:

El día a día de nuestra organización sólo nos permite gestionar a corto plazo.

No sabemos cómo estaremo dentro de un año, y mucho menos si ampliamos el plazo.

·         No gestionamos de una manera sistemática. Apagamos “incendios”, improvisamos, tomamos atajos.

·         No conocemos el ritmo de cambio de nuestra organización y mucho menos el del entorno en el que nos movemos.

·         Expresiones como “¿cambiar?”, “no tengo tiempo”, “para qué todo esto” “a mi me van a decir lo que es calidad”… son frecuentes en mi organización.

·         Recoger datos, “medir”, ¿para qué? ¿para mejorar?, pero si vamos “bien” ¿o no? ¿podríamos ir mejor?

Como éstas, hay muchas preguntas, que tendrían que ser fáciles de responder si verdaderamente lleváramos el control de nuestra organización.

Si no has podido, es que algo falla y lo mejor es ponerle remedio cuanto antes.

Hay distintas soluciones y una es el Modelo EFQM, que hay que tomarlo como una referencia inspiradora, como un mapa del camino que hay que seguir con mucho sentido común.

En siguientes entradas, pretendemos mostrar desde nuestra experiencia, un recorrido por ese mapa que es el Modelo EFQM cuya meta es la mejora continua en la gestió

e4�ln��q �Vt >Se mantiene los parámetros de enfoque, despliegue y evaluacion y revisión

 

Proximamente analizamos en profundidad cada cambio.